«La fé es un permiso para no pensar, para actuar irracionalmente. No pienses, Dios ya lo hizo por vos, obedece, está todo escrito en el libro.»

Ayn Rand, la filósofa y pensadora detrás de la corriente del objetivismo.

Especie de prefacio, como si fuera  un libro en vez de un blog:

Este es un artículo que tengo pendiente de escribir desde hace meses. 4 meses para ser mas exacto. El muy puto se me escurría de entre los dedos. Varias veces empecé a darle forma mentalmente antes de sentarme a escribir –ejercicio que he descubierto me abstrae de los despelotes de la realidad y me relaja mas que 3 horas consecutivas de Spá o media hora de otro tipo de actividades innombrables en este que es un blog decente– pero el resultado no me cerraba y quedaba pendiente.

Eso fué hasta hoy, que leí en las noticias que un pelotudo anda diciendo -otra vez- que estamos hasta las tutucas, que nos vamos al bombo, que San Sefiní.

Una de esas gotas rebalsadoras de vasos, la que me trajo hasta acá.

¿Alguien vió un momento mas memorable que este en una película de terror?

¿Alguien vió un momento mas memorable que este en una película de terror?

 

 

¿Que sería de nosotros, los grandes consumidores compulsivos de material Holliwoodense sin tantas religiones? Estaríamos perdidos…Continúa leyendo

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The Power of Words | Youtube – Casi dos minutos.

Para los que no entienden el inglés o como a mí les cuesta mas enteder la pronunciación de mierda el inglés británico, el diálogo del final dice:

– ¿Que hiciste con mi letrero?

– Escribí lo mismo, pero con diferentes palabras.

Llevo tantos años en internet que ya las he padecido a todas, desde los gloriosos gif animados con publicidad hasta las nuevas animaciones flash que invitan a hacer clicks perniciosos a cambio de recompensas de lo mas variadas, desde tratar de hacerle un gol a un arquero de poca monta hasta convertir tu teléfono celular en un tomógrafo axial computado.

De todas las que han ido pasando –y no me quiero ni imaginar las que vendrán, holográficas o en 3D y que te saluden por tu nombre de pila– si hay un tipo de publicidad a la que hay que darle el premio consuelo a la «Mejor persistencia adaptada», Adsensela publicidad de Google– se lleva todos los laureles, la estatuilla de poliuretano expandido bañada en oro y el botellón de champagne.

Ha sabido hacerse un lugarcito en nuestros corazones –los que la aman por que sacan un mango de ahí, los que la odian por que está en todos lados, los que al verla en funcionamiento por primera vez en nuestro blog sentimos ese cosquilleo adolescente en la panza que te da cuando te enamorás por primera y única vez y que con el pulso tembloroso y el corazón acelerado accedemos cada tanto desde su panel de control para verificar: ¿Llegaré a sacar como para renovar el dominio y el hosting?– y para bien o para mal, es omnipresente.

No importa la calaña del emprendimiento, si se trata de un emprendimiento personal, Adsense de Google está siempre ahí, al pié del cañón, intentando vendernos algo, siempre la misma ristra de enlaces, nunca cambia, es el Highlander de las publicidades, no envejece con el paso de los años y esto es loable.

Como captar la atención del lector. Aprendan publicistas, así nos va mejor a los que blogueamos.

Como captar la atención del lector. Aprendan publicistas, así nos va mejor a los que blogueamos.

Desde que me propuse poner Adsense en este, mi primer Blog, al momento en que lo tuve funcionando pasaron muchos meses. Meses de poca prueba y mucho error, de tratar de entender de que iba todo el asunto, de leer las políticas de uso aceptable del programa de afiliados de pé a pá, de casos de éxito –¿Por que nadie habla de casos de fracaso?-, de leer las guias de optimización propietarias y de terceros (aveces en discordia), de zonas «calientes», tipos de anuncios, paletas de colores recomendadas, de si resaltar o mezclar y de terminología críptica tipo CTR, CPC y RPM…Continúa leyendo