[Un cacho de catarsis] Que bueno que puse un blog.

Otro título sugerido: En caso de quieras escribir un blog, este sería el prefacio del pequeño manual no ilustrado.
Otro mas: Carta abierta a vos, que pusiste tu blog en stand-by.

No se que está pasando últimamente en la blogósfera y me gustaría atribuírselo a la mala casualidad: Muchos de los mejores blogs que leía y que me voy a abstener de nombrar, cuando no es por hache es por bé, pero están “en stand-by” o “de parón”, ausentes siempre con aviso. Muchos otros directamente “abandonados para siempre” previa despedida emotiva y lágrima virtual y los que no, simplemente abandonados a su suerte, con un artículo nuevo cada seis meses.

Entiendo que el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos, con lo viejo viene la responsabilidad y cada año la cantidad de responsabilidades nuevas es inversamente proporcional a la cantidad de tiempo libre pero supo haber grandes divulgadores, grandes pensadores, grandes escritores, que tiraron la toalla así, sin mas. Los mas corteses avisando en el título de su último post “Bueno muchachos, hasta acá llegué, vayansé a cagar los de Google, no se puede viivr de esto”.

Menos mal que puse un blog, por que de escritor me cagaba de hambre.

Menos mal que puse un blog, por que de escritor me cagaba de hambre.

¿Y toda la pasión que le pusieron durante años? Nunca voy a creer que tanta pila haya sido únicamente persiguiendo un rédito económico.

Lo bueno de tener un blog es que te convierte automáticamente en un perfecto imbécil, un ignorante.

Yo mismo me he encontrado -y en mas de una oportunidad-, leyendo un blog cualquiera sobre un tema al azar que por casualidad domino a la perfección y ha sido mas fuerte que yo: Tuve que dejar un comentario que deje bien en claro que el artículo sería mucho mejor si incluyera mi granito de arena. Dependiendo de si ese día me cagó una golondrina en el hombro, puede que además me asegure de dejar en ridículo al autor del post dentro de lo que un escueto comentario permite.

Y eso, ahí donde lo leen, –y pueden llamarme masoquista si quieren- es lo mejor que tiene esto de tener un blog.

Es lo que hace que te vuelvan las ganas de sentarte en la silla cada tanto, crujir los nudillos, desvariar 30 segundos y sea lo que sea que salga, si tuviste una de esas bofetadas de inspiración, tipearla de corrido, releerla no mas de una vez, ponerle una fotito cualquiera como la que tengo que poner a continuación por obligación autoimpuesta (y que todavía ni decidí de que se va a tratar), seleccionar una categoría descriptiva o inventar una nueva, hacer click en “ya está, que se lo lleve puta” y sentarse a esperar lo peor.

Es que no importa sobre que tema hayas escrito, siempre habrá alguien que sabe mas que vos y se encargará de hacertelo saber contundentemente para que no te quepa la menor duda.

Si un día escribo un artículo que diga:

“Que calor que hace, ¿no?”

Seguro que entre los comentarios alguno vendrá a decirme:

- No seas idiota, no hace calor. Si fueras un poco mas literado sabrías que lo que hay no es calor si no una marcada sensación térmica producto de la elevada humedad relativa ambiente y baja presión atomesférica. Con semjante punto de rocío, ¿que esperabas?. Además tu apreciación es muy subjetiva por que imaginate que que en tu latitud la temperatura ambiente sea lo suficientemente alta con respecto a tu temperatura corporal como para ponerte incómodo no quiere decir que en este preciso instante en Islandia ocurra lo mismo así que tu artículo debería especificar además coordenadas geográficas puntuales.

La primera reacción durante el medio segundo que sigue es siempre la misma:

- Me cago en la puta madre que te remil parió, forro de mierda.

Medio segundo mas tarde se me pasa y ya con la autoestima al nivel del mar me viene esa sensación de vergüenza, de haberla cagado públicamente, como cuando me equivoqué en el versito durante un acto público en la escuela primaria, me quedé sin nafta en la esquina mas concurrida un sábado a la noche o me chocó la puerta automática de vidrio del McDonald´s.

“Debería haber googleado un poco antes de sentarme a escribir”

O mejor: “Nunca debería haberme sentado a escribir”.

30 segundos mas tarde estoy googleando a ver que carajo es eso del punto de rocío y dos minutos y medio mas tarde aprendí una cosa nueva y eso me vuelve un nerd mejor.  Esto de escribir un blog, tiene rivetes de lo mas inusitados.

Gracias a todos ustedes, los que de a ratos me putean y de a ratos me apañan es que acá estoy de nuevo escribiendo, que aprendí mil cosas nuevas y que descubrí muchas de las joyitas que hoy uso de manera habitual.

Y creo que no es casualidad: Buen feed-back, una súper-autoestima y un toque de masoquismo, los ingredientes primordiales de todos los blogs que terminan en mi feed reader.

¿Tenés un blog propio?

Entonces corregime si me equivoqué en algo hasta ahora.

¿Planeabas algún día empezar a escribir un blog?

Vas a conocer un montón de gente nueva pero puede que nunca en persona. Vas a hacerte de muchos contactos interesantes dentro del mundillo del tema de tu interés, vas a dejar una marquita -indeleble, si, apenas un rasponcito de mierda, pero tu marca al fin- en el mundo virtual, se te va a hacer una especie de mini-vicio y con un poco de suerte tal vez juntes unas moneditas como para que el hosting y el .com se paguen solos sin que tengas que sacar de tu bolsillo, pero hacete a la idea:

Te van a cagar a palos, artículo tras artículo, y con renovados bríos.

Si tuviste la buena fortuna además de hacer de tu lugarcito en el mundo virtual un espacio abierto al debate, no solo que te van a cagar a palos, te van a ofender a vos, a tu madre y a la lora de no se quién. Te vas a cruzar con delirantes, con funestos, con meros personajes y con excelentísimas personas.

Y habrá valido la pena. La habrás pasado bien, te habrás vuelto un/una mejor [–pegá acá la temática de tu interés-] y todo en el mismo combo, te vas a haber divertido, mejorado tu ortografía, gramática y semántica, y casi que gratis. Según dicen los que saben, todo lo anterior en detrimento de tu sex appeal, eso si. Yo ni sé que es eso. Nunca tuve.

En los tiempos que corren, ¿Vale cambiar lo de “escribir un libro” por “escribir un blog”?

En ese caso, creo que solo me falta plantar el árbol, y si todavía no te convencí, te dejo con este artículo en el blog de Gabolonte, que me sirvió de inspiración para escribir todo lo que acabás de leer:

Internet vs. el poder de la narrativa, que también podés leer original en inglés acá.

Si todavía tenés 5 minutos de tu vida, no dejes de leerlo y si algún día ponés vos también un blog online por mi culpa, no dejes de avisarme, que con lo que saco de adsense te invito un café y nos palmeamos la espalda mutuamente con aflicción. Mientras tanto, antes de que me critiques otro poco con tu comentario te aviso: Todos los errores que cometí durante la redacción fueron adrede exclusivamente para ver si sos capaz de detectarlos.

Empezar a escribir un blog debe haber sido una de las pocas decisiones acertadas que tomé en mi vida.

Maldito Nerd

Informático por elección, linuxero por convicción, viejo y choto por que no queda otra, el tiempo pasa. Escribo sobre lo que mas me gusta: La música y las computadoras.

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