Hace un rato Taringa me llevó a otro sitio del que ya no puedo recordar el nombre pero sonaba parecido a «SuperMegaDescargasGratis.net» o similar. Después de tratar de dilucidar con muy poco éxito la estructura del sitio buscando entre la maraña de hipervínculos donde se suponía que debía uno hacer click para acceder al archivo en cuestión llegué a la conclusión de que debía ser un botón de colores «estandarmente llamativos» si se me permite la mala expresión.

El botón en cuestión no tenía nada que ver con el sitio en cuestión si no que se trataba de una nueva estrategia publicitaria –y entré derechito, como un caballo, que le dicen-: Incrustar un botón de descarga estándar en lugar del típico banner con publicidad, ese botón de descarga apuntará a la página que se pretende publicitar.

Ahora me lo acabo de encontrar en otro sitio puntual, en el medio de un post de un foro, algo totalmente inverosímil. La primera vez me pareció una genialidad esta de engañar, confundir al usuario para que haga click en donde no corresponde y obtener así tráfico. Pensé de hecho que estas publicidades de botones «Download» estaban orientadas, segmentadas exclusivamente a sitios de descarga de archivos pero…

Después de leer muy por encima el post ¿Se dan cuenta de lo inverosimil de un botón de "download" en el mismo?

Después de leer muy por encima el post ¿Se dan cuenta de lo inverosimil de un botón de "download" en el mismo?

No paran de superarse a si mismos. Como si no fuera suficiente con la cantidad de viles artimañanas de las que se valen para confundirnos y llevarse el tan ansiado click en el vínculo, ahora otra mas.

¿Será que vamos a tener que empezar a distinguir también la legitimidad de un botón de descarga antes de hacerle click carajo?

Alguno que use ad-blockers, bloqueadores de publicidad en su navegador: ¿Puede confirmar si este tipo de anuncios tampoco se muestran?

Estoy empezando a pensar en que este tipo de aplicaciones para eliminar la publicidad –engañosa o genuina– de los sitios que visito es vital e indispensable en los tiempos que corren. Es que con esta especie de spam con exploit cerebral que están haciéndonos, no nos dejan muchas opciones tampoco, ¿No?

1 – Pídele a tu padre una vieja tarjeta de crédito VISA que ya no use.
2 – Pídele a tu hermana una goma para el pelo.
3 – Recorta la paloma holográfica de la VISA y pégala con celo a la goma.
4 – Póntela y “equilíbrate” tu solo con la pulsera DIY.

Por Mónica en un comentario en este blog sobre la pulsera Power Balance