PayPal: vas a conseguir que quiera prender fuego de nuevo al amazonas

Otro título sugerido: PayPal, la puta que te parió PayPal.
Otro: PayPal, antes eras chébere.

La cuestión es mas o menos como sigue: hace mucho tiempo, un fatídico 20 de Abril de 2017, un tal Lillian Marchello creó una cuenta en PayPal utilizando mi dirección de email. Nada grave. Me pasa siempre.
Al recibir este primer email, intenté cerrar la cuenta inmediatamente pero no pude. El mail original, el sitio, los formularios de contacto, nada explica que hacer en una situación como esta. No había una opción de «Si recibiste este email por error hacé click acá». Le dediqué unos minutos en su momento y luego me desentendí, nada grave. Me pasa siempre.

El mismo día, este (o esta) Lillian Marchello asoció una tarjeta de crédito a la cuenta, nada grave. Me pasa siempre.

PayPal es una mierda.

Un par de días mas tarde, PayPal le suspendió la cuenta a Lillian por actividad sospechosa. Empieza a ponerse un poco mas grave pero de nuevo, me pasa siempre.
Volví a dedicarle unos minutos, supongo que por curiosidad morbosa, ya no recuerdo bien. Utilicé un formulario de contacto para explicar la situación. Nunca me dieron una devolución. Volví a desentenderme del asunto. Me pasa siempre.

Desde entonces recibo emails de PayPal esporádicamente, que un filtro de Gmail (que tuve que configurar por que nunca pude dar de baja la cuenta de PayPal, la puta que te parió PayPal) me marca como leídos y hace desaparecer de mi bandeja de entrada sin que me entere de nada.

Anoche revisando mails pasé por encima de otro mail de PayPal para Lillian Marchello y me dije: «No puede ser tan difícil, tiene que haber una forma de darse de baja«. Así que volví a la carga, un poco por deporte, un poco para ver hasta donde podía llegar y un poco para no sentir que me derrotaron.

El loop infinito es mas o menos como sigue:

  • Entro a PayPal, hago click en «olvidé mi contraseña».
  • Recibo un código para restablecer la contraseña de la cuenta en mi dirección de email.
  • Lo ingreso en PayPal pero como la cuenta está sospechada de fraudulenta y desactivada, el paso inmediato siguiente me pide los datos de la tarjeta de crédito que Lillian dió de alta y por supuesto, no tengo.
  • Vuelvo a cero. Rinse and repeat.

Cosas que intenté:

  • Enviar un mail a soporte: no se puede, para ello primero hay que iniciar sesión en PayPal, pero no puedo, por que no puedo restablecer la contraseña debido lo del loop infinito de arriba.
  • Enviar un mail a soporte desde otra cuenta: no se puede, para atender la solicitud, tiene que provenir desde la cuenta donde se origina el problema, que si lo piensan desde el punto de ellos, es bastante lógico. Manejan dinero y deben sufrir intentos de ataque mediante ingeniería social a razón de miles por día.
  • Revisar hasta el séptimo círculo del  averno toda la documentación y ayuda disponible de la página tratando de encontrar qué hacer.
  • Llamarlos por teléfono en dos oportunidades, probar todas las opciones y caminos que se me ocurrieron dentro del IVR (el contestador automático que te va guiando por medio de opciones) y acá es a donde quería llegar.

Mi última llamada la realicé anoche, se prolongó por un total de 48 minutos durante los cuales nunca me atendió nadie. En mis llamados anteriores tampoco me fue bien, nunca hay un humano al teléfono del otro lado de la línea.

Estoy convencido de que el Bossa Nova no le puede gustar a nadie y sólo existe como una forma de tortura psicológica. El hecho de que Paypal te tenga 48 minutos al teléfono escuchando Bossa Nova es la prueba empírica. La expresión mas vil y burda de bajeza que la humanidad haya podido concebir nunca. De ninguna otra manera se explica que en todas estas empresas donde te dejan escuchando una música de espera que tiene por única finalidad disuadirte en tu intención de ser atendido, siempre SIEMPRE SIEMPRE, de fondo suena Bossa Nova.

Después de haber pasado mas de cien minutos en total escuchando Bossa Nova gracias a Paypal y Lilian Marchello (la puta que te parió Paypal), y sabiendo mi única alternativa es volver a escuchar otros cien minutos y tal vez, sólo tal vez entonces, consiga dar de baja esta cuenta de PayPal, tengo que reconocer que lograron su objetivo. Me derrotaron:

Me han disuadido. Han logrado convencerme, nunca nadie puede darse de baja de PayPal sin conocer sus datos de acceso. Voy a dejar de intentar y resignarme. La concha de tu madre PayPal.

Han conseguido también que desarrolle una aversión infinita contra el Bossa Nova, que lo odie con la intensidad de mil soles, que me den ganas de que arda todo el Amazonas, ganas de mearle la tumba a Vinicius de Moraes, ganas de que caiga una bomba atómica en ipanema, que el portugués como idioma sea erradicado y olvidado. Se me fueron las ganas de conocer las playas de Brasil que me faltan, ahora odio el ananá y la banana asada y me enoja saber que hay un universo paralelo donde el Bossa Nova no existe pero me tocó este otro, el choto.

Cosas que me falta intentar:

  • Mariconear en las redes sociales.
  • Mariconear mas fuerte en las redes sociales.
  • Escuchar más Bossa Nova al teléfono.
  • Mariconear otro poco en las redes sociales.

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